Los motivos del “Gran Hermano” en el algodón: solo el 25% del área se siembra con semilla fiscalizada

04 de Agosto de 2026

Especial para Infocampo

El pasado jueves 30 de julio, el Instituto Nacional de Semillas (INASE) promulgó la Resolución 392/2026 por la cual se obliga a las plantas que procesan semilla de algodón a colocar cámaras de vigilancia dotadas con inteligencia artificial.

¿El objetivo? Detectar el ingreso de semilla que no se encuentre amparada por la documentación correspondiente, así como la zona en donde se extraen muestras de la misma, con el propósito final de reducir la alta informalidad que existe en el mercado de esta cadena regional de altísima relevancia en el NEA.

LOS DATOS DE LA INFORMALIDAD EN EL ALGODÓN

Empezando por el final, cuando comparamos la producción de algodón que estima la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP) con los movimientos resguardados por el Documento de Tránsito Vegetal (DTV) que administra el Senasa (cuyo acceso a la información es público), se observa que entre 2022 y 2024 solo el 57% de la producción se mueve con este documento.

En otras palabras, más de cuatro de cada diez toneladas producidas se comercializan sin dejar rastro documental. Este número da la pauta del grado de informalidad vigente a nivel general.

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Pero vayamos al primer eslabón de la cadena, que es la semilla.

Una vez que la producción traspasa la tranquera, el primer proceso es la separación de la fibra de algodón de la semilla, proceso que se realiza en las plantas desmotadoras.

Una vez separada, la semilla tiene dos destinos:

  • a) su molienda, de la cual se obtiene el aceite y el expeller (utilizado en la alimentación animal)
  • b) su uso como semilla

Pero como la semilla de algodón queda aún con cierto grado de fibra cuando se la desmota, debe ser nuevamente procesada para extraer esos restos de fibra en un proceso que se llama deslintado.

Y acá viene lo preocupante: ¿Qué ocurre cuando se compara la necesidad de semilla en función del área plantada con los DTV de la semilla que sale de las deslintadoras?

EL AGUJERO NEGRO DE LAS SEMILLAS DE ALGODÓN

Se estima que, en el periodo estudiado, la necesidad de semilla rondó las 10.200 toneladas. Pero con respaldo documental, dato que surge de los propios registros del INASE, solo se movió el 54% o unas 5.500 toneladas; es decir, que las otras 4.700 toneladas o el 46% restante circularon por fuera del mercado formal de la semilla.

Pero a partir de los datos del INASE se observa que, como semilla fiscalizada (dato que sale de los rótulos), se vendió en esos años 2.500 toneladas en promedio, entendiéndose que las 3.000 toneladas restantes correspondieron a uso propio.

Es decir que, para una compañía interesada en desarrollar genética de algodón o en licenciar eventos biotecnológicos, del potencial mercado solo podría acceder al 24 por ciento. Dicho de otro modo: es como si la superficie algodonera de la Argentina fuera de 126.000 hectáreas, en lugar de las 525.000 reales de promedio entre 2021 y 2024.

He aquí la razón por la cual el rinde del algodón en nuestro país es muy inferior al de Brasil y por qué las empresas que proveen genética en los principales países algodoneros no tienen interés en desembarcar.

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Por otra parte, la informalidad en la producción de algodón refuta el argumento de que el problema son las retenciones, ya que para este cultivo las mismas son igual a cero.

Para cerrar y volviendo a la resolución 392/2026, hay que remarcar que solo operan en el país cuatro plantas deslintadoras, con lo cual la implementación del sistema de cámaras, software y hardware necesario para cumplir con la norma, y que será aportado por el sector privado, debería ser inmediato, de cara a la nueva campaña 2026/27 que está por arrancar.

Fuente:   InfoCampo