Disputa por el IPCVA: la Mesa de Enlace y entidades frigoríficas rechazan un cambio que impulsa el Gobierno

22 de Julio de 2026

Las cuatro entidades que integran la Mesa de Enlace y las cinco grandes cámaras que representan a los frigoríficos a nivel nacional, emitieron este miércoles un comunicado conjunto en el que expresaron su rechazo al cambio que impulsa el Poder Ejecutivo nacional en el esquema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Actualmente, el mecanismo consiste en una contribución obligatoria que hacen los productores y la industria, del 0,07% y 0,02%, respectivamente, sobre el valor del índice de res vacuna en plaza de faena.

Pero el Gobierno quiere cambiar completamente este esquema y transformarlo en un Fondo de Promoción que se construya casi en su totalidad a partir de aportes voluntarios.

EL RESPALDO DEL AGRO AL IPCVA

En este contexto, el documento conjunto de apoyo al actual modo de funcionamiento y financiamiento del IPCVA fue firmado por:

  • Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro)
  • Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)
  • Federación Agraria Argentina (FAA)
  • Sociedad Rural Argentina (SRA)
  • Consorcios de Exportadores de Carnes Argentinas ABC
  • Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF)
  • Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA)
  • Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA)
  • Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA)

Estas entidades advierten sobre los riesgos que implicaría cualquier modificación al sistema vigente, porque lo consideran “un modelo de financiamiento privado y virtuoso”.

Destacan que el IPCVA opera bajo la Ley 25.507, sustentándose exclusivamente con fondos privados aportados por productores ganaderos y frigoríficos, y subrayan que este esquema de pago obligatorio es fundamental para mantener el “funcionamiento virtuoso” del organismo, siguiendo el ejemplo de países líderes en exportación cárnica como Australia, Estados Unidos, Uruguay y el Reino Unido.

En este sentido, el comunicado es tajante: “Implementar un arancelamiento voluntario significaría, en la práctica, la eliminación del Instituto”, disparan.

Por otro lado, también resaltan la legitimidad institucional del IPCVA, cuya conducción se ejerce de manera rotativa y consensuada entre las distintas cámaras, lo que garantiza su carácter federal y democrático.

De U$$ 300 a U$S 900 millones: el “impresionante crecimiento” del negocio exportador de carne a EEUU

Asimismo, se enumeran los pilares en los que el Instituto ha sido clave para el sector:

  • Apertura de mercados: consolidación de acuerdos comerciales y búsqueda de nuevos destinos internacionales.
  • Apoyo sanitario: destina entre el 3% y el 5% de su presupuesto anual al Senasa para sostener relaciones sanitarias con países compradores.
  • Marca país: posicionamiento de “Carne Argentina” como un producto de calidad premium a nivel mundial.

Por todos estos motivos, las organizaciones firmantes, junto con el Consejo Asesor (que incluye a instituciones como INTA, INTI y diversas asociaciones de razas), manifiestan este rechazo a cualquier intento de alterar las condiciones actuales de funcionamiento, y advierten que degradar la capacidad operativa del IPCVA “representaría un retroceso en los logros construidos tras años de esfuerzo conjunto entre la inversión privada y el trabajo técnico”.

Ratificamos y sostenemos plenamente la existencia, labor e institucionalidad del IPCVA como un pilar clave para el presente y futuro de la producción y comercialización de la carne vacuna argentina”, concluye la misiva.

EL DOCUMENTO COMPLETO:

LA PALABRA DEL IPCVA

En este contexto, en el marco de La Rural de Palermo, el presidente del IPCVA, Georges Breitschmitt, atendió a los medios de comunicación y expresó su profunda preocupación y sorpresa ante el anteproyecto de ley del Ministerio de Desregulación, liderado por Federico Sturzenegger, que propone transformar el aporte de los productores en una contribución voluntaria.

Para el directivo, esta medida pondría en riesgo una herramienta estratégica que funciona hace 20 años bajo un esquema de articulación público-privada.

Breitschmitt no dudó y fue contundente al analizar el impacto de la propuesta oficialista sobre el financiamiento del instituto. Según explicó, “hacer un aporte voluntario a lo que es el IPCVA es un eufemismo para decir que cierre”.

Para graficar su postura, utilizó una comparación con los servicios públicos: “¿Quién va a querer aportar? ¿Van a aportar ustedes para que yo que no pago me beneficie? O llevándolo al absurdo, hagamos el pago de los servicios del uso de gas voluntario. ¿Quién lo va a pagar?”.}

En este punto, el dirigente recordó que el instituto no recibe fondos del Tesoro Nacional y que se financia exclusivamente con aportes privados de los productores que envían animales a faena y de la propia industria.

Además, desestimó los argumentos que sugieren que el IPCVA encarece el precio de la carne, afirmando que existen números que demuestran lo contrario.

En tanto, otro de los puntos centrales de la defensa de Breitschmitt fue el rol del IPCVA en la apertura y consolidación de mercados internacionales. Citó como ejemplo el éxito en China, donde se pasó de vender 150 millones de dólares a exportar casi 500.000 toneladas por un valor aproximado de 2.000 millones de dólares.

Al compás del tango, la carne argentina sale de gira por el interior de China para ampliar el mercado

También destacó hitos como la apertura de una cuota suplementaria en Estados Unidos y la defensa ante salvaguardias en China y normativas de deforestación en Europa.

En este sentido, advirtió que la desaparición del instituto dejaría a Argentina en desventaja frente a competidores regionales: “Nos dejaría en desigualdad de condiciones. Solo para ir acá cerquita, Uruguay tiene 30 millones de dólares al año de presupuesto y también con una fuerte presencia en los mercados internacionales”.

“No podemos perder terreno, tenemos que seguir mejorando. En el tema de la carne no nos tenemos que dormir en los laureles porque nuestros competidores están haciendo un trabajo muy importante también”, completó.

En este marco, la sorpresa del sector radica en que, paralelamente a este proyecto de desregulación, el IPCVA mantiene una agenda de trabajo activa con otras áreas del Gobierno. Breitschmitt mencionó reuniones recientes con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para coordinar misiones comerciales en Estados Unidos y la próxima feria de París en octubre.

“Veníamos teniendo un trabajo en conjunto siempre con el Estado… por ese lado nos sorprendió”, enfatizó.

Pese a que el Ministerio de Desregulación no los convocó para la elaboración del anteproyecto, desde el Instituto esperan abrir una instancia de diálogo. Breitschmitt mencionó que un representante de la Sociedad Rural en el consejo del IPCVA, Carlos Odriozola, mantuvo recientemente un almuerzo con Sturzenegger, lo cual genera expectativas de una reunión formal.

“Creo que puede haber algo de desconocimiento, falta de información de lo que realmente es el Instituto de la Carne y estamos acá para explicarles”, concluyó.

Fuente:   InfoCampo