Riesgo País hoy 9 de febrero

09 de Febrero de 2026

Cuanto está el riesgo país hoy en Argentina

Actualmente, el riesgo país en Argentina se sitúa en 504 puntos, con una variación de -1,75%. Esta cifra refleja la percepción del mercado sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras y es un indicador clave para los inversores.

¿Qué es el riesgo país?

El riesgo país es el riesgo de crédito de una inversión que no depende de la solvencia del emisor, sino de la de su país de origen. Mide la probabilidad de incumplimiento de las obligaciones financieras de una nación debido a factores que van más allá de los riesgos inherentes. Cuanto mayor sea el riesgo, peor calificación recibirá el país, teniendo en cuenta variables relacionadas con el entorno macroeconómico, la estabilidad política y el marco jurídico e institucional.

El riesgo país se refiere al riesgo asumido cuando se suscriben o adquieren títulos de renta fija o variable emitidos por las entidades de un país, o bien al conceder crédito o préstamos a los residentes del país. La existencia de riesgo país podría producir el retraso o imposibilidad de cobro parcial o total de la deuda.

Otra referencia definitoria es la que alude al índice de la confianza de los mercados en la capacidad del Estado para hacer frente a sus deudas y obligaciones. De hecho, existen innumerables agencias de calificación que publican una clasificación de los países en función de su situación política, económica y social.

¿Qué mide el Riesgo País?

El riesgo país mide la diferencia entre las tasas implícitas en las cotizaciones de los títulos de deuda pública de un país con respecto a las de los Bonos de Tesoro de Estados Unidos de similar duración. Indirectamente, es un índice que marca la probabilidad (el riesgo) que le asigna el mercado a que un Estado logre o no pagar los vencimientos de sus obligaciones (deuda externa, bonos, letras del tesoro) cuando corresponda.

¿Qué pasa si baja el riesgo país en Argentina?

La baja del riesgo país en Argentina no es una buena noticia simplemente para los mercados, sino para el conjunto de la sociedad. Esta baja es capaz de iniciar un círculo virtuoso en la economía real, atrayendo inversiones, reduciendo el costo del crédito y aumentando la confianza en los mercados.

Para el sector agropecuario, un riesgo país más bajo puede traducirse en un acceso más fácil a financiamiento, lo que permite a los productores invertir en tecnología, mejorar la infraestructura y aumentar la producción. Esto es crucial en un país donde el agro representa una parte significativa del PBI y las exportaciones.

Además, un entorno de menor riesgo país puede incentivar a los inversores extranjeros a colocar capital en el agro argentino, lo que podría resultar en un aumento de la competitividad y la innovación en el sector. La posibilidad de acceder a créditos a tasas más bajas también puede ser un factor decisivo para que los productores puedan expandir sus operaciones y mejorar sus márgenes de ganancia.

Por otro lado, la percepción de un riesgo país elevado puede llevar a los productores a ser más cautelosos en sus decisiones de inversión. Esto podría resultar en una menor adopción de nuevas tecnologías o en la postergación de proyectos de expansión, lo que a largo plazo podría afectar la productividad del sector.

En resumen, el riesgo país no solo afecta a los mercados financieros, sino que también tiene un impacto directo en el agro argentino. La salud de este sector es vital para la economía del país, y su desarrollo depende en gran medida de la confianza que los inversores tengan en la estabilidad económica y política de Argentina.

Por lo tanto, es fundamental que tanto el gobierno como los actores del sector agropecuario trabajen en conjunto para mejorar la percepción del riesgo país. Esto incluye políticas que fomenten la inversión, la estabilidad y la confianza en el sistema financiero. Solo así se podrá garantizar un futuro próspero para el agro argentino y, por ende, para la economía del país en su conjunto.

Fuente:   InfoCampo