En Expoagro, el riego tecnificado dará las claves para “dejar de depender exclusivamente del clima”

24 de Febrero de 2026

Valley Irrigation llevará a Expoagro su propuesta de riego de precisión con un mensaje claro: en un escenario donde la variabilidad climática dejó de ser excepcional para convertirse en una constante, el manejo eficiente del agua se vuelve estratégico para producir más y con mayor previsibilidad.

Así es que la empresa, especializada en soluciones de riego tecnificado, mostrará cómo esta herramienta puede transformarse en un aliado clave del productor, no solo para defenderse de la falta de lluvias, sino para potenciar rindes, estabilizar resultados y optimizar recursos.

Para Valley, un dato relevante es que Argentina cuenta con condiciones naturales favorables para expandir el riego presurizado, aunque la superficie bajo estos sistemas sigue siendo limitada y, en muchos casos, convive con métodos de baja eficiencia.

Desde la firma entienden que el desafío no es únicamente sumar hectáreas bajo riego, sino garantizar que cada milímetro aplicado tenga impacto productivo real.

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“El riego tecnificado permite ahorro de agua por unidad de superficie”, explica Carlos Gilio, gerente Comercial de Valmont Industries de Argentina.

“Cuando el productor puede decidir cuánta agua aplicar, cuándo hacerlo y con qué uniformidad, el resultado es un sistema que produce más, con mayor previsibilidad y con un uso eficiente del agua”.

EN EL MAÍZ, EL RIEGO MARCA LA MAYOR DIFERENCIA

Dentro de los cultivos extensivos, el maíz es el que evidencia con mayor claridad el salto productivo y económico que genera el riego.

En ambientes con precipitaciones anuales de entre 800 y 900 milímetros, la tecnología permite ampliar la brecha productiva en alrededor de 3.000 kilos por hectárea, pasando de planteos habituales de 9.000–10.000 kilos a rindes cercanos a los 13.000 kilos.

En regiones más restrictivas desde lo hídrico, el efecto es aún más contundente. En zonas con apenas 600 milímetros anuales, el riego posibilita sostener esos mismos niveles productivos, pero partiendo de pisos mucho más bajos, cercanos a los 7.000 kilos por hectárea en secano. Cuanto más limitado es el ambiente, mayor es la diferencia en kilos que aporta el riego.

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En trigo y soja también se registran incrementos significativos, con aumentos de entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea. Pero además del volumen, el diferencial está en la estabilidad: el riego permite reducir la incertidumbre climática y planificar esquemas de manejo más consistentes entre campañas.

RIEGO: UN PISO PRODUCTIVO MÁS ALTO

En este contexto, uno de los ejes centrales que la empresa llevará a Expoagro es que el riego no debe pensarse solo como una herramienta defensiva frente a la falta de lluvias. Se trata de una tecnología que eleva el piso productivo del sistema.

Al asegurar la disponibilidad de agua en momentos críticos del ciclo del cultivo, el riego tecnificado facilita la expresión del potencial genético, ordena la rotación, mejora la estrategia nutricional y reduce el riesgo climático, incluso en campañas secas.

“El productor deja de depender exclusivamente del clima y pasa a manejar su sistema con mayor control”, señalan desde la compañía.

Otro punto fuerte de la propuesta es la eficiencia en el uso del agua. Frente a esquemas tradicionales, los pivotes centrales permiten un manejo más preciso y uniforme, reduciendo pérdidas y mejorando la eficiencia de aplicación.

El riego tecnificado aplica solo el agua que el cultivo necesita”, sostiene Gilio. “Esa precisión no solo ahorra recursos, sino que mejora la respuesta del cultivo ya que el agua se aplica en los estadíos críticos que el cultivo requiere y esto se traduce en más kilos por milímetros”.

 

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Los sistemas presurizados también posibilitan integrar fertirrigación, automatización y manejo remoto, optimizando tanto el uso del agua como de los insumos y la operatividad del establecimiento.

RIEGO, UNA INVERSIÓN A LARGO PLAZO

Desde el punto de vista económico, la compañía remarca que el riego por pivote presenta una ecuación competitiva, con una inversión inicial baja y un retorno sustentado en el aumento de la producción y la eficiencia operativa.

Además, se trata de equipos diseñados para operar durante varias décadas, con buen valor de reventa y potencial para convertirse en la base de futuras ampliaciones del sistema productivo.

La propuesta de la marca se completa con soluciones digitales como AgSense 365, que permiten monitorear y operar los equipos de riego de manera remota, recibir alertas y ajustar decisiones en tiempo real. El foco no está en aplicar más agua, sino en producir más con el recurso disponible, optimizando cada aplicación

EL CLUB DEL RIEGO, UN ESPACIO PARA INFORMARSE 

En este marco, Valley participará en Expoagro dentro de la propuesta “El Club del Riego”, un ámbito pensado para reunir a productores y referentes del sector, compartir experiencias concretas y analizar estrategias productivas frente a la variabilidad climática.

El espacio se presenta como una oportunidad para que quienes aún no riegan puedan informarse, comparar alternativas y evaluar cómo incorporar la tecnología de manera gradual y eficiente en sus planteos.

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“Argentina tiene recursos hídricos, conocimiento técnico y productores altamente capacitados. El riego tecnificado permite producir más, con mayor estabilidad y previsibilidad, y representa una de las grandes oportunidades para el agro argentino”, concluye Gilio.

Fuente:   InfoCampo